20140129

Ganando y ganando siempre:



Cuando voy caminando por ahí, no estoy solo dando un paso tras otro, lo que realmente estoy haciendo es pensando en la manera de llenar de texto más o menos lógico y más o menos ordenado  a mi blog como práctica efectiva de que toda actividad que yo realice debe producirme dividendos.
Digamos que ya van siendo las cuatro de la tarde y están abiertos los locales donde me gusta tomarme mi costeñita. Pues lo que hago es ir a mi barcito preferido, escoger la mesa mejor ubicada (desde donde se vea la rockola), Verificar que la iluminación es adecuada, sentarme cómodamente, hacer la señal al barman y, mientras llega mi pedido, voy  sacando mi block de apuntes, mi bolígrafo o mi lápiz, a veces mi calculadora según lo que tenga planeado hacer en esa tarde, y entonces, cuando llega mi embrutecedora fría estoy listo para convertirme en “El Profe”.
El concepto del profe es fascinante.
Me gusta tomar de vez en cuando todos los días a eso de las cuatro de la tarde; suele ser costoso pero puede hacerse, siempre y cuando, haya con qué. Me gusta enormemente  tomar solo acompañado de mis mejores libros o, en su defecto, con mi precioso block de notas y el mejor bolígrafo del mundo.
Este estado de comodidad y tipo de actividad fuera de lugar, crea una atmósfera esplendida en el local, nadie la nota, nadie la ve, pero con el tiempo todos los parroquianos asiduos al local llegan a percibirla. Es la aplicación empírica de la teoría que dice que si encuentro una forma novedosa de ser aburrido, entonces, la gente me encontrará divertido.
Al poco tiempo de estar yendo al barcito el dueño del local por curiosidad  me preguntó si era yo abogado o contador entonces yo, para que quitármelo de encima y que dejara de estorbarme al estar distrayéndome de mis tareas, le dije que era profesor de física y matemáticas de una universidad prestigiosa. De este modo se corrió la voz no solo en este sino en todos los barcitos del barrio que el tipo que todos los días se sienta a hacer sus números y que no le desconcentran ni el ruido de la música, ni el desorden de las charlas ni nada, y que además no se mete con nadie, pero que es muy cortes cuando alguien se dirige a él, ese tipo es simplemente: El Profesor.
La ventaja de usar a las pobres matemáticas como excusa es que a ellas todo el mundo no solo les teme sino que de hecho  todo el mundo les corre. Son “el coco” sobre todo en sitios como el barcito del barrio. 
En definitiva: Tomar acompañado de libros o de hojas en blanco para rellenar con cálculos, planos, dibujos, proyecciones de negocios, haciendo borradores de entradas al blog o practicando escritura para cuando tenga mi súper página, es mucho mas barato y rentable y seguro que estar hablando basura acerca de las mujeres, los deportes, la política o, de estar rajando de los demás sean el jefe, los compañeros de trabajo, la familia etc.
Este sistema garantiza que uno llene el cupo con, a lo sumo, tal vez seis u ocho cervecitas, al final de las cuales cuando uno se fija  llenó varias páginas de datos y, cosa curiosa, es posible que uno mismo aprenda a volverse más audaz y a escribir con menos temor con respecto de aquello del que dirán.
Eso si, a la hora de escribir la entrada definitiva en el blog yo tengo que estar sobrio, tranquilo, concentrado, motivado y por ningún motivo tomado.

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